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  Perspectivas de la psicopedagogía en el comienzo del milenio

 

Psicología y Psicopedagogía 
Publicación virtual de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de la USAL
Año I Nº 2 Junio 2000

 

PERSPECTIVAS DE LA PSICOPEDAGOGIA EN EL COMIENZO DEL MILENIO

 

 

Dra. Marina Müller
Profesora titular de Orientación Vocacional Profesional 
(carrera de Psicopedagogía) y de Psicología Educacional 
(carrera de Psicología) Facultad de 
Psicología y Psicopedagogía, USAL.
Directora de la revista de actualidad 
psicopedagógica Aprendizaje Hoy.

La Psicopedagogía es una disciplina surgida en nuestro país en la Universidad del Salvador hace casi cinco décadas. Se ocupa del aprendizaje, como actividad que incluye la enseñanza, en contextos sistemáticos y asistemáticos.

Mi referente en estas reflexiones es la carrera de Psicopedagogía de la Universidad del Salvador (USAL), donde trabajo en forma ininterrumpida desde hace varias décadas.

La Psicopedagogía es quehacer interdisciplinario desde sus comienzos. Al crearse la carrera de Psicología, en la recién fundada Universidad del Salvador, surgió la inquietud de abrir una rama de esta disciplina dedicada explícitamente al perfeccionamiento docente y al ámbito educativo. De ahí nació la Psicopedagogía como carrera universitaria de tres años, en 1956. En ella confluyeron la psicología y la pedagogía.

En principio, estaba dedicada a formar docentes para intervenir en la psicología aplicada a la educación. Dicha intervención abarcaba aspectos preventivos (asesoramiento y orientación en los aprendizajes sistemáticos y asistemáticos) y terapéuticos (diagnóstico y tratamiento de los problemas del aprendizaje).

A partir de 1960 se cursó la carrera en 5 años, como lo requerían entonces las carreras llamadas "mayores". Ofrecía tres títulos: el de Psicopedagogo (3 años), el de Licenciado en Psicopedagogía si se elaboraba tesis de licenciatura, y el de Profesor de Enseñanza Secundaria, Normal y Especial en Psicopedagogía cursando las materias didácticas y con observación y práctica de la enseñanza.

En 1978 se suprimió el título intermedio, obteniéndose el de Licenciado en Psicopedagogía al aprobar los 5 años de estudios, reservándose el Profesorado universitario a quienes cursaran otro año más.

En 1972 se crea la Facultad de Psicopedagogía, que ha llegado a tener en sus 10 últimos años entre 880 y 980 alumnos, con absoluta predominancia femenina. Hasta 1995, habían egresado de ella 965 psicopedagogos, 2053 licenciados en psicopedagogía, y 78 profesores de enseñanza secundaria, normal y especial en psicopedagogía.

El plan de estudios se modificó en varias oportunidades a lo largo de los años, en respuesta a nuevas demandas en la formación profesional y nuevas concepciones de la disciplina.

En la actualidad, por razones de una mejor distribución de recursos humanos y económicos, y por nuevas tendencias del sistema educativo de distribución de tiempos en los diversos ciclos, el plan 1997 propone una carrera de 4 años, estableciendo un tronco común de dos años de formación básica compartido con la carrera de Psicología, y planteando dos años de formación psicopedagógica específica. Se abre la posibilidad de especializaciones de un año de duración, y sobrevuela el desafío de ofrecer maestrías o doctorados como formación académica para la docencia superior y la investigación.

La carrera, a lo largo de estas cinco décadas, fue creándose en otras universidades públicas y privadas (Comahue, La Rioja, Río Cuarto, Lomas de Zamora, Paraná, Católica de Sta. Fe, de Santiago del Estero y de Cuyo, Caece, Católica Argentina, Kennedy). Además, se cursa en muchos institutos terciarios públicos y privados, como el prestigioso Instituto Cabred de Córdoba o el Instituto de Educación Superior "Alicia Moreau de Justo", dependiente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

De acuerdo a los lineamientos de la reciente Ley de Educación Superior, estas carreras terciarias deberán insertarse en instituciones universitarias para homologar y jerarquizar la formación ofrecida y asegurar la igualdad de oportunidades laborales.

La carrera fue definiendo un campo cada vez más diversificado: la tarea escolar y pedagógica en todos los niveles educativos, en la educación especial, en los hospitales y en la clínica, y otros ámbitos como la atención de niños, adolescentes y adultos psicóticos, con necesidades especiales o adictos; la orientación vocacional, profesional, ocupacional; la intervención laboral; la docencia media, terciaria y universitaria de grado y posgrado; la investigación; la producción escrita; la participación en actividades de prevención primaria, en la educación a distancia, en tareas abiertas a la comunidad.

La Psicopedagogía comparte con la Psicología ámbitos laborales; ambas trabajan con los mismos sujetos, como ocurre en la educación, en la orientación vocacional profesional, en hospitales y clínicas, en consultorios y empresas. Las formaciones tienen mucho en común. En la actualidad tienden a unificarse en su ciclo inicial y a diversificarse en sus etapas finales.

Hay un tronco común, con muchos conocimientos compartidos; quehaceres similares, con diversidad de abordajes teóricos y técnicos.

En Argentina la formación de ambas carreras pasa largamente por la influencia del psicoanálisis, donde algunas corrientes, como la francesa, desarrollaron mayor importancia académica y profesional en nuestro país que en sus tierras de origen.

Psicopedagogía lleva por su parte desde sus comienzos la impronta piagetiana, en el estudio de algunas de sus cuestiones básicas, referidas al conocimiento y al pensar.

Actualmente, también recibe aportes cognitivos, recientemente incorporados a la pedagogía y a algunas formaciones psicológicas. La corriente teórica sistémica también tiene influencia en la psicopedagogía argentina actual.

Es frecuente observar una dificultad de diálogo entre profesionales de formaciones distintas. Esto muestra los obstáculos existentes para hablar seriamente de disciplinas científicas y dialogar interdisciplinariamente.

Se requiere aceptar que los conocimientos y saberes son parciales, fragmentarios y cuestionables, en continua reconstrucción y revisión posibles, admitir una metodología plural, acorde con la complejidad e incertidumbre de los objetos y sujetos de estudio y de quienes los estudian.

La episteme, el modo de conocer, no es uniforme ni único, desde la psicopedagogía o desde cualquier otra disciplina. Se constituye desde estructuras preconceptuales complejas compartidas por grupos, que rigen el modo de conocer y de operar en un ámbito profesional dado. Aquí se mueven cuestiones de preferencias teóricas, de afectos y adhesiones personales, de valores, expectativas e ideales. Esto demanda realizar un prolijo esfuerzo por analizar y comprender los propios presupuestos teóricos.

Explicar el campo actual de la Psicopedagogía es reconocer la sinuosa historia de las ideas acerca del aprendizaje, del conocimiento y sus vicisitudes, de quién es y a qué se dedica una psicopedagoga o un psicopedagogo, quién es un niño, una niña, un adolescente, un adulto que conocen y aprenden, qué es aprender y qué es un problema de aprendizaje, qué es la salud psíquica en cuanto a conocer, pensar y aprender, para qué sirve la escuela, qué es enseñar, cómo se aprende y se enseña en contextos escolares, cotidianos y laborales, qué es el conocimiento, qué es el saber, qué lógicas sigue la construcción del sentido.

Es interrogar la cultura contemporánea, cómo se relaciona la cultura escolar e institucional con la cultura familiar y de las diversas comunidades, qué vale la pena enseñar y aprender, cómo se aprenden conocimientos y relaciones, convivencias y participaciones, valores y afrontamiento de conflictos.

Los conocimientos psicopedagógicos se transversalizan con otras variadas disciplinas: Sociología, Antropología, Medicina, Psicología, Pedagogía, Ética, Economía.

Estos tiempos abren a aprendizajes inéditos. Surge un nuevo y poderoso vehículo de transmisión de información y conocimiento: la informática, la "red de redes" que crea nuevos espacios imaginarios y simbólicos: las realidades virtuales, y otros avances tecnológicos que ortopedizan la mente humana hasta extremos antes inimaginables.

¿Cómo afectarán estos formidables avances tecnológicos los aprendizajes y enseñanzas, en qué lugar se situarán los docentes y los psicopedagogos en la compleja y creciente relación entre humanos y máquinas? Se plantea un enorme y apasionante signo de interrogación.

Un desarrollo psicopedagógico significativo está dado por la creación de Asociaciones y Colegios profesionales, que han conseguido la aprobación de normas para incluir sistemáticamente la psicopedagogía en las prestaciones de salud y de educación, así como la elaboración de pautas para el ejercicio y la ética profesional y la matriculación de los graduados. Existen Colegios y Asociaciones de psicopedagogos, en diversos lugares del país: Córdoba, La Rioja, Tucumán, Catamarca, Entre Ríos, Santa Fe, Misiones, Mendoza, La Pampa, Viedma, Salta, San Juan, Pcia. de Buenos Aires (al menos cuatro Asociaciones), Capital Federal (al menos dos).

La Psicopedagogía sigue siendo mayoritariamente femenina, planteándose desde este rasgo profesional cuestiones de género interesantes para ser indagadas por las psicopedagogas en sus variadas realidades ocupacionales. Se podrían estudiar las condiciones de trabajo y de remuneración, la representación de sí mismas como profesionales, la imagen social de la profesión, la construcción y valorización de la identidad laboral, la productividad teórica, el intercambio con otros profesionales.

Queda pendiente el tema de las fronteras de la psicopedagogía, que se encuentran en franca expansión, las zonas de confluencia con profesiones afines, la urgencia de una formación cada vez más profunda, continua, generalista y al mismo tiempo especializada, mediante postgrados y actualizaciones a lo largo de la carrera profesional entendida como formación permanente.

Este tema propone nuevas problemáticas del aprender, el enseñar, el conocer y el saber, en cuanto procesos subjetivos, intersubjetivos, sociales y culturales, en contextos de cambios históricos macroscópicos de alta complejidad.

Referencias bibliográficas

Bousquet, Elsa (1981). "De la mano de un niño...", revista Signos Universitarios, USAL, Año III, Nro. 7-8, octubre páginas 84-91.
Castoriadis, Cornelius (1993). La institución imaginaria de la sociedad. Vol. 2: El imaginario social y la institución. Ed. Tusquets, Barcelona.
Coulon, Alain (1988). La etnometodología. Ed. Cátedra, Madrid.
Müller, Marina: a) (1998) Prólogo al libro de Sara D´Anna y Liliana Hernández, Introducción a la psicopedagogía laboral. Ed. Aprendizaje Hoy, Bs. As.
b) (1995) "¿Qué es la Psicopedagogía, hoy?", Relato del panel inaugural, I Encuentro Nacional de debate académico, Escuela de Psicopedagogía de la Zona Norte, Colegio Highland, Vte. López, setiembre 1993. Publicado en revista Aprendizaje Hoy, Nro. 30, mayo 1995.Facultad de Psicopedagogía, USAL – Plan de estudios 1997 (Psicopedagogía).
Vasilachis de Gialdino, Irene (1993). Métodos cualitativos I. Los problemas teórico-epistemológicos.Centro Editor de América Latina, Bs. As.